LOS OBSTÁCULOS DEL AVANCE DEL TLC EN AMÉRICA: OAXACA Y COLOMBIA
Por Mario Rivera Guzmán/México Para ABP www.abpnoticias.com
De pronto, por la ley del desarrollo desigual y combinado, un elemento atrasado
como el campo colombiano y las guerrillas de ese país, se transforman
en punto determinante para el avance o no del Tratado de Libre Comercio en
toda América Latina.
Una vez que éste ganó
por la vía democrática del referéndum en Costa Rica,
ahora sólo le resta pasar el tractor por la zona de las FARC y pacificar
la región. En el plano militar se incrementa en todas partes la presencia
de la DEA (léase, el ultramonopolio del narco)y los gobiernos democráticos
de América del Sur hacen su tarea que se expresa en los homenajes al
Che Guevara llamando a las FARC al desarme o en frases como la de Hugo Chávez,
diciéndole a su compadre Uribe (textual): "Yo estoy llamando a
Tirofijo para que venga a la raya; Tirofijo, ¡te espero en la raya!,
pero ¡déjeme, compadre... (Y aquí voltea hacia otro lado
distinto a la cámara), que yo traiga a Tirofijo a la raya!" .
También el boliviano Evo le pide a las guerrillas colombianas que se
desarmen y se integren a la vida política a cambio de nada, para que
les vaya como en El Salvador y Guatemala, donde mataron a los que no se dejaron
cooptar por el Estado.
El gobierno cubano impulsa esta
misma dirección desde que en 1998 pactó con Bill Clinton intercambios
de información sobre las acciones de la contra cubana en Miami. Al
final, según las cuentas que hicieron los organizadores del 40 aniversario
luctuoso del Che, se produjeron buenos ingresos vía la venta de cachuchas
y paliacates, aunque se fue buena parte en pagar a quienes hicieron los discursos
para enseñar a los jóvenes "a ser" como el Che.
El otro punto en donde cierra la pinza del Plan México-Colombia, ¿qué
creen?, es Oaxaca. Y ahí también cierra militarmente. De ahí
que Canal 11 de televisión y otros noticieros hayan iniciado una campaña
mayor para combatir la pederastia, que según esto se produce masivamente
entre los maestros oaxaqueños. Igual que Salinas llevaría la
democracia al sindicato de Pemex en el hoy sitiado Tampico; igual que los
Zabludovsky nos prometían la seguridad y la paz con la reforma de las
policías desde 1985, así las avalanchas del libre comercio terminarán
por moralizar a los indios oaxaqueños y salvarlos de la degradación
en la que actualmente viven.
La revolución por el capital contra las comunidades agrarias exige
las armas del Estado en las fronteras de Oaxaca y Colombia. Como dijimos hace
un año en nuestro balance electoral del 4 de septiembre, el Plan Calderón-Uribe
implica la generalización de la guerra. Pues contra lo que creen los
estrategas del Pentágono, será imposible localizarla en la "zona
agraria". El estado casi insurreccional de los vendedores ambulantes
en el centro de la capital mexicana y rebeliones recientes en los cordones
periféricos de las grandes ciudades (23 de noviembre de 2004 en Milpa
Alta, por ejemplo), así lo hacen prever.
(Ojo: una cosa es no definirse por la estrategia de la guerra de guerrillas
y otra bien distinta andar tirando sermones sobre el desarme de las FARC.
Los movimientos guerrilleros seguirán existiendo --querámoslo
o no-- hasta que no sea derrotada en todas partes la actual política
del capitalismo mundial)