LOS SINDICALISTAS EN COLOMBIA
SÍ SON ASESINADOS POR RECHAZAR EL TLC
De Dick Emanuelsson*
Tomado de www.dickema24.blogspot.com
Las FF.MM. asesinan a sindicalistas,
dice informe de la CSI, mientras el grupúsculo sindical de Uribe en
Medellín dice que no son los patronos y el Estado que matan y apoya
el TLC de su presidente. Este viernes arribará una delegación
de Estados Unidos integrado por el secretario de Comercio Carlos Gutiérrez,
cuatro congresistas demócratas, un republicano y un independiente.
El gobierno de Uribe y el secretario de Comercio intentan, por la segunda
vez en Medellín, de convencer a estos personajes norteamericanos que
en Colombia no se viola a los derechos humanos y menos a los derechos sindicales
[1].
Pero unos días antes de su llegada, el diario más importante
en Estados Unidos, New York Times, rechaza los argumentos del gobierno de
Uribe y contraataca, exigiendo que "el presidente Álvaro Uribe
y su gobierno no han hecho lo suficiente para enviar a la justicia a los matones
paramilitares y a sus patrocinadores políticos, responsables de generalizadas
violaciones de los derechos humanos". Semejante declaración contrasta
totalmente al discurso de Uribe en la ONU recientemente en donde afirmaba
que hay "cero paramilitarismo en Colombia", declaración en
que nadie creía, ni en Colombia ni en Estados Unidos.
Pero hay más viajes de USA a Colombia. El secretario del Tesoro, Henry
Paulson; el secretario de Agricultura, Mike Johanns, y el secretario para
Servicios Humanos y de Salud, Mike Leavitt están preparando una delegación
con al menos 50 congresistas demócratas para que puedan ver "esa
otra cara de Colombia", como dicen los organizadores de la Oficina del
Representante Comercial (Ustr) y la embajada de Colombia, según el
diario colombiano El Tiempo.
La idea es convencer a los congresistas norteamericanos de votar y ratificar
el acuerdo de TLC entre Colombia y Estados Unidos. New York Times quiere apretar
a Uribe: "Retener la ratificación puede ser usado como un mecanismo
para cambiar la conducta del señor Uribe", dice el Times en su
editorial.
Sindicalistas "amarillos"
Los congresistas demócratas han exigido, para ratificar el acuerdo
de TLC, que los derechos sindicales y humanos sean respetados. Para contrarrestar
o para neutralizar los argumentos del movimiento sindical colombiano, organizó
Uribe el pasado 16 de septiembre en la ciudad de Medellín un encuentro
entre unos congresistas demócratas y supuestos sindicalistas colombianos,
un encuentro que tuvo grandes titulares en la prensa colombiana por el contenido
de las declaraciones de estos "sindicalistas".
Decía [2] el señor Luís Germán Restrepo Maldonado,
presidente del Sindicato de la Compañía de Empaques:
- En 35 años de actividad obrera no he visto que se asesine a nadie
por ser sindicalista. Ni el Estado, ni los empresarios nos persiguen. Eso
lo hacen grupos al margen de la ley, que incluso pelean entre ellos.
Es un argumento idéntico lo de la charla de Uribe en la UNO; En Colombia
son asesinados (los sindicalistas) por la guerrilla y narcotraficantes ya
que no existe paramilitares.
Las FF.MM. asesinan a sindicalistas
Pero "contrariamente a lo que el Gobierno aduce, estas muertes no fueron
víctimas casuales del conflicto armado interno. Sus nombres forman
parte de los 2.245 trabajadores y trabajadoras asesinados en Colombia entre
1991 y 2006, de los cuales un 97 % fue asesinado por actores militares o paramilitares,
con un 3% por la guerrilla u otros actores. El 22% de los asesinados eran
líderes sindicales. Además de esta violencia física,
existe también una campaña sistemática de los empleadores
(patronos) y del Gobierno contra la libertad sindical, la negociación
colectiva y esa ofensiva golpea la esencia misma del sindicalismo", fueron
las palabras del Sr. Janek Kuczkiewicz cuando intervino [3] en el Parlamento
de la Unión Europea el 18 de abril año en curso. Él es
Director del Departamento derechos humanos y sindicales, de la CSI, Confederación
Sindical Internacional, con 168 millones de afiliados en todo el mundo.
En el Informe Anual 2007, que fue publicado a final del mes de septiembre,
el norteamericano Guy Ryder, presidente de la CSI, dijo lo siguiente sobre
el genocidio sindical en Colombia:
"Colombia sigue siendo el país más mortífero del
mundo para los sindicalistas. Sin embargo, en lugar de emplear sus recursos
para hacer frente al problema real, el gobierno de Uribe destina millones
de dólares a sufragar una amplia campaña de relaciones públicas,
y envía a altos representantes del Estado al extranjero para decir
al mundo que la situación en Colombia está mejorando. No son
más que mentiras. En 2006, 78 sindicalistas fueron asesinados, ocho
más que en 2005, y muchos otros fueron víctimas de amenazas,
secuestros o ´desapariciones´ [4]."
"Guerrilleros dados de baja" eran sindicalistas
La misma CUT (Central Unitaria de Trabajadores de Colombia), representada
por su presidente Carlos Rodríguez, su secretario general Boris Montes
de Oca Anaya y Carlos Julio Díaz L., presidente de la Subdirectiva
Antioquia de la CUT, es decir el departamento en donde los "sindicalistas"
de Uribe se encuentran, rechazan rotundamente las declaraciones de estos en
un extenso comunicado el 24 de septiembre [5]:
"Invitamos al señor Restrepo Maldonado y a los periodistas, no
a que lean las denuncias de la CUT, sino los fallos de la justicia que recientemente
condenaron a varios militares a 40 años de cárcel por el asesinato
de tres dirigentes de la CUT Arauca a los que inicialmente presentaron como
guerrilleros dados de baja en combate. Los invitamos a que lean el fallo de
un tribunal de justicia en los EE.UU. que condenó a Chiquita Brand
a pagar una multa de 25 millones de dólares, por financiar grupos paramilitares
para asesinar sindicalistas en Urabá, los invitamos a que lean las
declaraciones del paramilitar Edgar Ignacio Fierro Flores, alias "Don
Antonio" y del ex - funcionario del DAS (la policía política
secreta del presidente Uribe) Rafael García, sobre un plan de exterminio
a líderes sindicales orquestado por altos funcionarios del DAS y grupos
paramilitares".
El movimiento sindical colombiano ha sido terriblemente reducido por una guerra
sucia sin precedentes en el mundo. Y la guerra sigue. Y uno de los motivos
por matar a los sindicalistas es "ablandar" su resistencia contra
un Tratado de Libre Comercio, TLC con Estados Unidos, sencillamente por que
el trabajador y el pueblo pierde, no solamente de ingresos, fuentes de trabajo
sino la soberanía nacional, subrayan los altos dirigentes sindicales.
El grupúsculo sindical de Uribe
La CUT tiene 550.000 afiliados en el país de los cuales 80.000 se encuentran
en Antioquia. Los sindicatos amarillos que Uribe presentó en Medellín
el 16 de septiembre ante los gringos representan, según CUT, solo 0,25
% de todos los trabajadores sindicalizados en Colombia. Las tres centrales
obreras existentes en el país están totalmente unidos en su
rechazo al TLC, por lo cual el grupúsculo sindical de Uribe solo puede
entenderse por haberse vendido a Uribe y el enemigo de clase.
Seguimos con el comunicado de la CUT:
El señor Walter Navarro, presidente de la Asociación de Profesionales
de Empresas Públicas de Medellín, expresó según
El Colombiano: "Las industrias de EE.UU. y Colombia son complementarias,
lo cual implica que el 90% de las importaciones son de bienes que no se producen
en esos mercados".
El señor Navarro está
totalmente desinformado: Con el TLC las empresas de EE.UU. podrán vender
en nuestro país más de 5.500 productos que hoy pagan impuestos
de importación (aranceles) muchos de los cuales se producen (o se podrían
producir) y subsisten en Colombia por esa protección. El sector manufacturero
genera más de 2 millones de empleos y el sector agropecuario que se
va a afectar negativamente más de 500 mil empleos.
¿El obrero colombiano por encima el gringo?
Para reforzar los argumentos vacios de Uribe, éste llevó a Medellín
el señor Luís Carlos Villegas, presidente de la ANDI (As. Nacional
de Empresarios de Colombia), que logró no reírse cuando sostenía
ante el representante demócrata Rubén Hinojosa que El salario
por hora de un trabajador colombiano, tiene mayor capacidad de compra que
el de su similar norteamericano".
Pero la CUT no falta respuesta:
"Un estudio que hizo la Federación Internacional de Trabajadores
de las Industrias Metalúrgicas titulado "El poder adquisitivo
del tiempo de trabajo 2006. Una comparación internacional" que
se puede descargar de la página web: http://www.imfmetal.org, prueba
totalmente lo contrario:
· El estudio muestra que para comprar una libra de carne un trabajador
de EE.UU. necesita trabajar 31 minutos, mientras que un colombiano necesita
más de 4 horas.
· Para comprar un pantalón de calidad media, un trabajador norteamericano
necesita trabajar 1 hora y 39 minutos, mientras que un colombiano necesita
32 horas y 50 minutos.
· Para comprar un automóvil, un trabajador norteamericano necesita
laborar 918 horas y 49 minutos, un colombiano 10.261 horas y 20 minutos, etc.
Es decir, con argumentos, datos y elementos básicos, los "sindicalistas
de Uribe" en la ciudad bajo control de la mafia para-estatal, se quedan
realmente cortos. Y los norteamericanos no son para nada tontos que tragan
cualquier cuento.
Sigue el terror en las plantas de Coca Cola
Al contrario. Los sindicatos estadounidenses cada vez expresa más su
solidaridad con la clase obrera organizada en Colombia. Como el ejemplo de
United Steelworkers (USW) (sindicato de obreros siderúrgicos) - Estados
Unidos - Canadá, que en un comunicado el 8 de octubre de Leo W. Gerard,
presidente del USW, exige que el Uribe adopta "todas las medidas necesarias
para proteger la vida de los integrantes del SINALTRAINAL, sus dirigentes
y sus familias". SINALTRAINAL organiza los trabajadores de las plantas
de embotelladoras de Coca Cola y también de Nestlé pero ha sido
víctima por una persecución constante en los últimos
15 años y ha tenido que enterrar más de diez trabajadores de
las plantas de Coca Cola.
Al contrario a Uribe, el sindicalista norteamericano acusa a los reagrupados
paramilitares en "Aguilas Negras" por liderar la guerra contra el
sindicato y menciona el último caso con el dirigente sindical José
Domingo Florez, cuyo hijo fue secuestrado y torturado por tres hombres encapuchados
y fuertemente armado en la ciudad Sabanalarga.
El modelo no genera fuente de trabajo
El modelo neoliberal también ha hecho "tierra arrasada" en
Colombia en los últimos 14 años en donde NO SE HA GENERADO UN
SOLO TRABAJO FORMAL/FIJO, según el Centro de Investigaciones para el
Desarrollo, CID, de la Universidad Nacional, recogido en el libro Bien-Estar
y Macroeconomía 2007 [6]. Por el contrario, se ha perdido 215.000 empleos.
La demanda de mano de obra en la industria ha sido reemplazada por personal
temporal que desde el 1993 se ha triplicado en Colombia. Este sector informal
llega a casi 64 por ciento de los empleos en donde generalmente es negado
el derecho de seguridad social.
Uribe fue el Padrino de la Ley 50 y Ley 100 en la década -80, que prácticamente
desarmó el trabajador colombiano, pero paralelamente le dio una tremenda
arma a los patronos con derecho de despedir a sus empleados como le daba la
gana.
Fue también el mismo Uribe, ahora como presidente, que propuso que
los desempleados o los trabajadores que fueron colocados en la calle como
consecuencia de las privatizaciones de empresas como Telecom, crearían
sus propias "empresitas", que se volvieran "sus propios patroncitos"
para así sintieran la libertad del capitalismo, y otras propuestas
neoliberales, aplicadas en el mundo con resultados desastrosos.
Grandes ejércitos de vendedores ambulantes
A pesar que Colombia muestra un crecimiento económico, como por ejemplo
en el 2006 en donde el PIB creció 10,8 por ciento, solo aportó
el 1,9 por ciento de los puestos de trabajo ADICIONALES en la economía,
sostiene Ricardo Bonilla, coautor de la investigación del CID en declaración
al diario El Tiempo.
Y es una muestra muy ilustrativa de que el crecimiento económico y
el aumento de la productividad no necesariamente coinciden en más empleos
sino en mayores utilidades para el gran capital. Sin embargo, el trabajador
ha perdido diez puntos durante este tiempo, y no solamente en poder adquisitivo
sino en pago por horas extras, que Uribe quitó al trabajador colombiano,
le extendió la jornada de trabajo y empeoró las vacaciones y
una cantidad de otras conquistas sociales del movimiento obrero colombiano.
Lo que se ve en las calles de Bogota, Medellín o Cali son grandes ejércitos
de vendedores ambulantes del sector informal, que trabajan desde tempranas
horas de la mañana hasta la medianoche para poder sobrevivir.
Y con el TLC, según las centrales obreras, sería un desastre
para el pais y el pueblo trabajador. Y sin duda, reforzaría la guerra.
* Reportero en América Latina
Nota:
[1] El Tiempo, 8 de octubre 2007: Indignación del Gobierno por editorial
del The New York Times que pide frenar el TLC
[2] El diario El Colombiano,
[3] Janek Kuczkiewicz.
[4] Guy Ryder, presidente de la CSI
[5] Carlos Rodríguez (Presidente de la CUT) Boris Montes de Oca Anaya
(secretario general) y Carlos Julio Díaz L. (presidente CUT Subdirectiva
Antioquia), en un extenso comunicado el 24 de septiembre.
[6] El Tiempo, octubre 3 de 2007: La industria no ha generado ni un empleo
permanente en los últimos 14 años.